Un husky se convierte en un saco de boxeo hasta la muerte 

El sadismo de la raza humana no tiene límites. El pasado 8 de febrero un joven de 20 años mató a golpes a su propio perro al utilizarlo como un saco de boxeo. El presunto autor del delito de malos tratos, Arkeo A.J., está detenido y puede enfrentarse a un pena máxima de cárcel de un año, aunque raras veces se han impuesto, y se suele quedar en una mera multa.

Todo comenzó cuando la compañera de piso de Arkeo se despertó a media noche por la música tan alta que había puesto el joven. Cuando le avisó para que bajara el volumen, el panorama que se encontró fue dantesco: él todo desangrado y el perro colgado como un saco de boxeo. Toda la sangre del cuerpo del Arkeo era del pobre can siberiano. La mujer llamó a los padres del joven y el Cuerpo Nacional de Policía tomó cartas en el asunto. La policía comentó que el joven había vuelto de marcha en la calle Fray Lluis Jaume Vallespir de Palma y procedió a subir el volumen de su reproductor de música para después matar a su animal de una paliza.

De acuerdo con la modificación del artículo 337 del Código Penal, en caso de maltrato que ocasione la muerte o lesiones graves, estipula penas de entre tres meses y un año de cárcel, además de la inhabilitación especial de uno a tres años en caso de profesionales relacionadas con los animales, según publicaba el diario El Mundo remitiéndose a un artículo publicado por el portal de internet sobre temas jurídicos www.rinconlegal.com. Sin embargo, la cárcel apenas se ha impuesto hasta ahora y el desagravio termina en tan sólo una multa.