Lun 20 Oct 2008
Los mitos y leyendas generados a los largo de los años, muchos de ellos fomentados por los propios médicos, hacen que estar embarazada y tener un gato parezca una actividad de alto riesgo. Sin embargo, con unas sencillas pautas, puede evitarse cualquier tipo de peligro que pudiera existir.
La realidad es que, aún hoy, muchas mujeres embarazadas deciden deshacerse de sus gatos por miedo a contraer la toxoplasmosis, una enfermedad que puede resultar grave para el feto. El desconocimiento es sin duda el fundamento de estos abandonos, ya que no es una enfermedad demasiado común y bastan unas precauciones mínimas para evitar su contagio.
Y es que no sólo el gato puede contagiarnos la toxoplasmosis, ya que el parásito que la ocasiona puede contraerse –además de por la manipulación de las heces de los felinos- por la ingesta de carne cruda (o poco hecha) de vaca, cordero o cerdo, o a través de verduras, huevos o la leche si ésta no ha sido bien tratada. Una vez adquirido el parásito, la madre puede transmitir la enfermedad al feto durante los tres primeros meses de embarazo.

Lo más probable es que la mujer ya haya pasado la enfermedad, sin darse cuenta porque puede confundirse con un resfriado, y ya esté inmunizada. En tal caso, si la prueba da positivo, no hay ningún tipo de riesgo para el feto. En la mayoría de las ocasiones, el gato resulta ser negativo, por lo que si no hay parásito es imposible que éste se transmita. Sólo en el caso de que el gato fuera positivo y la mujer negativa sería necesario tomar algunas medidas de precaución.
Estas medidas son tan sencillas como no llevarnos la mano a la boca después de tocar las heces del gato que pudieran estar contaminadas y lavarnos bien las manos después de manipularlas. Hay que señalar además que un gato casero es muy difícil que haya contraído la toxoplasmosis, ya que para ello debería haber ingerido carne cruda de pájaros o ratas, lo cual no suele ser habitual si vive en una casa.
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Octubre 21st, 2008 at 1:36 pm
me parece increible que en pleno siglo XXI medicos puedan pensar algo semejante y lo peor de todo es hablar sin fundamento y no dar una explicacion clara y simple sobre el riesgo que no solo es imputable a los gatos si no a cualquier tipo de alimento mal munipulado, una cocina es como un laboratorio y yo he visto muchas que parecen un aseo!!! hay que ser muy ignorante para actuar abandonando a un gato en este caso cuando en miles de hogares la pulcritud es nula y es facil culpar a los animales,por desgracia la ignorancia y la falta de limpieza son la excusa perfecta para quien quiere abandonar a un inocente gato o animal cualquiera que este sea………
seamos mas humanos y pulcros.
en casa siempre hemos tenido perros gato y otros animales y nunca nadie se ha enfermado por causa de alguno ellos
ASI QUE LAVENSE LAS MANOS CONTINUAMENTE SOBRE TODO SI VAN AL ASEO!!!ES CUESTION DE BUENOS HABITOS………