La protectora Ribercan decide cerrar 

Tras diez años recogiendo y asistiendo a los perros abandonados de la zona, la protectora de Carcaixent (Valencia), se ve obligada a cerrar sus puertas. Los asaltos sufridos en los últimos meses –en el último de ellos fue violada y asesinada Regina, una mastina- les han llevado a tomar esta decisión.


Carmen Ferrer, presidenta de Ribercan, en declaraciones al diario Las Provincias, afirma que la falta de seguridad y de recursos han hecho que la situación sea insostenible. Los animales, en el terreno del que dispone la asociación, están ”indefensos. Además, para la legalización nos piden unas instalaciones que no tenemos, por lo que no podemos optar a las subvenciones que existen”.

La protectora Ribercan decide cerrar

Todavía no se ha fijado una fecha para el cese de la actividad, ya que hay que reubicar a los perros que viven en el refugio de la protectora y cada día, debido a los abandonos típicos de las vacaciones, llega alguno más. De todas formas, Ribercan tiene la intención de abrir unas nuevas instalaciones, en una zona más adecuada, que reúnan las condiciones necesarias para albergar tanto a perros como a gatos.

Según Ferrer, están “recibiendo ayudas de empresas y alguna persona particular para poder comprar el terreno”. Hasta ahora, estaban instalados en un solar cedido por el Ayuntamiento de Carcaixent, que también les ha ofrecido ayuda económica para llevar a cabo el traslado. Aún así, necesitarán mucha más ayuda para lograr poner en marcha el nuevo refugio, por lo que piden la colaboración de quienes puedan aportar su granito de arena para la causa.