Volcán Chaitén en erupción 

No es la primera vez que sucede, ni mucho menos, pero parece que las conciencias están cambiando. Los animales también sufren las consecuencias de los desastres provocados por la naturaleza, pero al fin parece que se le ha comenzado a tomar en cuenta. Los perros y gatos de Chaitén, al sur de Chile, que no pudieron acompañar a sus dueños cuando éstos fueron evacuados, están siendo atendidos.

El comienzo de la actividad del volcán Chaitén obligaba hace unos días a evacuar a cientos de familiar que habitan el poblado del mismo nombre, situado a sólo 10 kilómetros de la montaña. Los perros y gatos de todos ellos no pudieron acompañarles en los barcos en los que fueron trasladados y quedaron abandonados en la localidad a su suerte.

Imagen del poblado de Chaitén

Pero unos días más tarde, el pasado miércoles su suerte cambió. Una decena de veterinarios colaboradores de agrupaciones protectoras, llegaron a Chaitén con comida para perros, gatos y medicamentos especiales para las mascotas. Lo hicieron en un vuelo de la Fuerza Aérea Chilena desde Puerto Montt, ya que debido a la accidentada geografía de la zona sólo se puede acceder al poblado por mar o aire, y tan sólo pudieron permanecer allí durante algunas horas, ya que no estaban autorizados a quedarse más tiempo por el riesgo existente.

Los animales que se encontraron en los patios de las casas o alrededores, algunos muy hambrientos, sedientos y asustados todos, fueron trasladados hasta el gimnasio municipal, donde su alimentación y cuidado estará garantizado al menos hasta que los recursos de los que disponen se agoten. Al parecer, algunas de las mascotas podrían viajar hasta Puerto Montt para reunirse con sus dueños.