Un perro preparado para su consumo 

La crisis alimentaria que se está viviendo a nivel mundial y de forma muy acentuada en Camboya, ha hecho que sus habitantes estén optando por consumir carne de perro, ya que la de otros animales les es inaccesible por su precio. Para conseguirla, en muchas ocasiones se roba a los canes en sus propios hogares y en la calle.

La policia y los dueños de algunos animales robados han dado la voz de alarma sobre la existencia de bandas de motoristas organizadas, que patrullan las calles para apresar a los perros que pasean por ellas. Una vez obtenida su presa, huyen a gran velocidad. Y no lo tienen difícil, puesto que muchos dueños, confiados, dejan a sus perros sueltos en la calle durante dos o tres horas sin vigilancia.

Perros muertos para consumir su carne

Algunos han llegado a perder hasta tres perros en cuestión de semanas y muchos aseguran que no volverán a tener ninguna mascota hasta que le precio de los alimentos se estabilice. Hasta ahora, los camboyanos no comían carne de perro, por considerarla sucia, a pesar de que el alcalde de la capital llegó a solicitar su consumo para intentar reducir el número de canes existentes. Sin duda, una forma muy “original” de llevar a cabo un control de la población perruna.

Hasta ahora, Corea era el país donde se consumía una mayor cantidad de carne de perro, ya que allí se la considera un manjar. Ahora en Camboya, el hecho de que la carne de cerdo haya duplicado su precio y que la de rata también haya visto el suyo incrementado considerablemente, ha hecho que también aquí se consuma la de perro, bajo el eufemismo de “carne especial”.