Ejemplar de pony 

Los equinos no se libran de los abandonos por parte de sus dueños. Y si no, que se lo digan a los miembros de la Asociación Ecuestre Caballoastur, un ente de participación social sin ánimo de lucro creado para realizar todo tipo de actividades hípicas y orientada a la integración del caballo en la naturaleza de Asturias y la defensa de los derechos de todos los equinos en general.


El pasado mes de febrero, un desaprensivo dejó junto a sus instalaciones de Siero a Eureka, una pony que tiene 8 años y sufre una lesión que precisa unos cuidados especiales, junto a sus tres hijos, Elvis, Estrella y Elendil. Desde entonces, Caballoastur se ha hecho cargo de sus cuidados y ahora intenta encontrarles un nuevo hogar. Además de ponis, muchos caballos están a la espera de ser adoptados.

En Asturias, cada año se encuentran 150 equinos abandonados o perdidos o bien son recogidos por maltrato por parte de sus dueños. Muchos de ellos están en malas condiciones y necesitan un largo período de recuperación, si tienen la suerte de que esta asociación pueda asistirles. Otros no tienen esa fortuna y terminan en el matadero.

Elvis, pony en adopción

Crear un refugio para asistir a estos animales es la pretensión, desde su creación, de Caballoastur. Todo el que lo desee puede colaborar con ellos haciéndose socio voluntario, por tan solo 10 euros al mes, o a través de algún donativo. Ahora, lo necesitan más, ya que el pasado fin de semana les robaron materiales de la cuadra por valor de 1.000 euros.