Pastor alemán 

La perrera de Puerto Real (Cádiz), volverá a abrir sus puertas y a sacrificar animales, después de que la titular del Juzgado Mixto Número 2 de la localidad, haya emitido un auto en el que ordena el levantamiento de la medida cautelar de clausura.

El recinto fue cerrado cautelarmente por orden judicial tras la apertura de un proceso penal por un presunto delito de maltrato animal continuado, un caso de gran repercusión mediática y en el que diversas asociaciones animalistas de toda España se implicaron para su esclarecimiento y para salvar a los animales allí acogidos en aquel momento.

La juez ha puesto como condición que los sacrificios se lleven a cabo siempre en presencia de miembros de la Guardia Civil, concretamente del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), para garantizar que los métodos utilizados son los adecuados, evitando así sufrimientos innecesarios a los animales.

Dos perros en la perrera

La audiencia ha estimado que las medidas tomadas hasta ahora son desproporcionadas en relación con el mal que se quiere evitar, “tanto la clausura como la inhabilitación del veterinario titular para el ejercicio de su profesión”. Por ello, la juez ha solicitado al Colegio Oficial de Veterinarios de Cádiz que deje sin efecto la inhabilitación decretada contra el veterinario titular, añadiendo que deberá ser notificada “cualquier queja o reclamación en relación con un posible maltrato de animal doméstico“.

El proceso abierto a los responsables del centro sigue adelante, con seis imputados, entre ellos el dueño y el veterinario ahora rehabilitado profesionalmente, acusados de un presunto delito de maltrato animal.