Julio Jesús maltrató y mató a su perro 

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha ratificado una sentencia que dictó el Juzgado de lo Penal núm., 1 de Pontevedra por la que se condena a ocho meses de prisión a Julio Jesús B.S., de Moraña, por maltratar y matar a un perro de su propiedad en diciembre de 2005.

De acuerdo a lo solicitado por la Fiscalía la Audiencia ha confirmado la sentencia tras recurso presentado por el acusado el 12 de junio de 2007. El tribunal considera probado que sobre las 17.00 horas del día 12 de diciembre de 2005, se encontraba en una finca de su propiedad en el municipio de Moraña y “con ánimo de menoscabar su integridad física y de hacerlo sufrir innecesariamente, propinó a un perro de su propiedad un número indeterminado de golpes con un palo al percatarse de que el animal había hecho sus necesidades en un determinado lugar”.

Trato de sepultarlo vivo; el perro se encontraba agonizante y el procesado trató de sepultarlo en tales condiciones, si bien terminó matándolo al darle varios golpes con la parte trasera de un hacha, para posteriormente “enterrarlo en una finca vecina”.

Julio Jesús B.B. queda inhabilitado por esta sentencia para cualquier profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales durante el período de dos años 

Julio Jesús B.B. queda inhabilitado por esta sentencia para cualquier profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales durante el período de dos años, además de la sentencia de los ocho meses de prisión por delito a la protección de la flora, fauna y animales.

El recurso del acusado estaba basado en un posible error de apreciación de una prueba del tribunal; la Audiencia sin embargo no considera que haya tal fallo en la apreciación y que el Juzgado de lo Penal evalúa correctamente las evidencias encontradas, referente a la declaración de una vecina a la que contó lo sucedido la compañera sentimental de Julio Jesús.

El acusado argumento que había matado de dos golpes al perro por encontrarse inválido, para ahorrarse el veterinario; el Tribunal considera probado que la causa real de la violencia con el animal fue que había hecho sus necesidades donde no era del agrado de su dueño.

Este delito, relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, tiene una pena que varia de los 3 meses y el año de prisión.