Oso pardo

Según un estudio del Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat, los osos protagonizaron 16 ataques durante 2007 que supusieron la muerte de 20 ovejas y la destrucción de dos colmenas, comiéndose los cadáveres de un ternero y un caballo.

Por tanto, los daños causados por los osos pardos en Catalunya siguen siendo muy pequeños a pesar de que cada vez más osos atraviesan la frontera de Francia y pasan largas estancias o incluso residen en territorio catalán.

La compensación por los daños que causaron los osos le supuso a la Administración un total de 6.640 euros. En la zona más occidental de la cordillera (Bearn-Navarra) sobreviven los 3 últimos ejemplares autóctonos; la población emergente está en los núcleos central y oriental y son osos procedentes de Eslovenia y sus descendientes, introducidos por las autoridades francesas.

Al menos 12 fueron avistados en algún momento del año 2007, dato que confirma que el territorio puede ser óptimo para la acogida de osos sin ninguna clase de problema. Los daños que causaron los osos son infinitamente menores que los causados por perros salvajes, ciervos o jabalís, aunque de mayor repercusión mediática.