Monumento a laika 

El vuelo de Laika ha permitido demostrar la posibilidad de que un animal altamente organizado puede sobrevivir en condiciones de ingravidez y obtener información sobre el estado de su organismo durante el vuelo orbital”, dijo en el acto Ígor Ushakov, jefe de la administración médico-militar del ministerio de Defensa.

El monumento en recuerdo a la perrita que se convirtió en el primer ser vivo en salir al espacio se emplazó en una alameda cerca del Instituto de Medicina Militar, donde hace más de 50 años se celebraron los experimentos con la participación de la conocida perra.

Laika durante los experimentos previos al envio al espacio 

A Laika se la sacó de las calles y se la entrenó para un viaje a lo desconocido; era la primera ocupante de los vuelos tripulados por astronautas tras su viaje en el Sputnik 2 en 1957. La perra nunca regresaría a la tierra; su sacrificio sirvió para demostrar la resistencia de los seres vivos a las condiciones del espacio.