Lun 28 Abr 2008
El burro zamorano-leonés y mirandés
Publicado por admin.
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Cerca de 60 asnos de las razas zamorano-leonesa y mirandesa, ambas en peligro de extinción, se reunieron en Villalcampo en una jornada de convivencia donde se recordaron las tareas tradicionales para las que era empleado este animal.
El encuentro finalizó con un seminario sobre tracción animal donde se han mostrado las diversas clases de arados para burros existentes en Francia, Portugal y España.
Algunos de los asistentes iban a lomos de un asno y otros viajaban, con trajes tradicionales, en carros tirados por burros engalanados para la ocasión. Llegados a la zona de viñas, se realizó una demostración de arada tradicional con burros; también se enseño la forma de cargar leña con un burro y se efectuaron demostraciones de otros oficios tradicionales.
Parte de los animales asistentes al encuentro habían sido objeto de una limpieza dental a principios de mes por unos dentistas ingleses especializados en équidos; estos especialistas trataron los problemas dentales de asnos de Pino del Oro, Bernillo de Alba, Samir, Domez y Vegalatre.
La revisión bucal y la jornada de convivencia la organizó ASZAL, la asociación de criadores; su objetivo es el de la promoción del burro autóctono zamorano-leones.
El Ayuntamiento de Villalcampo ha ofreció terrenos municipales a cualquier persona que quiera construir en el casco urbano de la localidad que quiera construir una casa rural que tenga burros como un atractivo turístico más. Villalcampo es una de las localidades con mayor densidad de burros zamorano-leoneses. Las personas mayores del pueblo continúan ayudándose de los asnos para los trabajos de carga y tiro para desplazarse a los viñedos de la localidad.
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Mayo 3rd, 2008 at 8:11 am
EL BURRO VIEJO
de “Platero y yo” , Juan Ramón Jiménez
…..En fin, anda tan cansado que a cada paso se pierde….
(El potro rucio del Alcalde de Vélez)
No sé cómo irme de aquí, Platero. ¿Quién lo deja ahí al pobre, sin guía y sin amparo?
Ha debido salirse del moridero. Yo creo que no nos oye ni nos ve. Ya lo viste esta mañana en ese mismo vallado, bajo las nubes blancas, alumbrada su seque miseria mohína, que llenaban de islas vivas las moscas, por el sol radiante, ajeno a la belleza prodigiosa del día de invierno. Daba una lenta vuelta, como sin oriente, cojo de todas las patas, y se volvía otra vez al mismo sitio. No ha hecho más que mudar de lado. Esta mañana miraba al poniente y ahora mira al naciente.
¡Qué traba la de la vejez, Platero! Ahí tienes a ese pobre amigo, libre y sin irse, aun viniendo ya hacia él la primavera. ¿O es que está muerto, como Bécquer, y sigue de pie, sin embargo? Un niño podría dibujar su contorno fijo, sobre el cielo del anochecer.
Ya lo ves…. Lo he querido empujar y no arranca… Ni atiende a las llamadas….Parece que la agonía lo ha sembrado en el suelo…
Platero, se va a morir de frío en ese vallado alto, esta noche, pasado por el norte… No sé cómo irme de aquí; no sé qué hacer , Platero….
Mayo 3rd, 2008 at 8:11 am
ASNOGRAFÍA
de “Platero y yo” , Juan Ramón Jiménez
Leo en un diccionario: “Asnografía: s.f.: se dice, irónicamente, por descripción del asno”.
¡Pobre asno! ¡Tan bueno, tan noble, tan agudo como eres! Irónica…¿Por qué? ¿Ni una descripción seria mereces, tú, cuya descripción cierta sería un cuento de primavera? ¡Si al hombre que es bueno debieran decirle asno! ¡Si al asno que es malo deberían decirle hombre! Irónicamente…..De ti, tan intelectual, amigo del viejo y del niño, del arroyo y de la mariposa, del sol y del perro, de la flor y de la luna, paciente y reflexivo, melancólico y amble, Marco Aurelio de los prados….
Platero, que sin duda comprende, me mira fijamente con sus ojazos lucientes, de una blanda dureza, en los que el sol brilla, pequeñito y chispeante en un breve y convexo firmamento verdinegro. ¡Ay! ¡Si su peluda cabezota idílica supiera que yo le hago justicia, que soy yo mejor que esos hombres que escriben diccionarios, casi tan bueno como él!
Y he puesto al margen del libro: “Asnografía: s.f.: se debe decir, con ironía, ¡claro está!, por descripción del hombre imbécil que escribe diccionarios”.
Mayo 3rd, 2008 at 8:12 am
EL MORIDERO
De “Platero y yo” Juan Ramón Jiménez
Tú, si te mueres antes que yo, no irás, Platero mío, en el carrillo del pregonero, a la marisma inmensa, ni al barranco del camino de los montes, como los otros pobres burros, como los caballos y los perros que no tienen quien los quiera. No serás, descarnadas y sangrientas tus costillas por los cuervos- tal la espina de un barco sobre el ocaso grana-, el espectáculo feo de los viajantes de comercio que van a la estación de San Juan, en el coche de las seis; ni, hinchado y rígido entre las almejas podridas de la gavia, el susto de los niños que, temerarios y curiosos, se asoman al borde de la cuesta, cogiéndose a las ramas, cuando salen, las tardes de domingo, al otoño, a comer piñones tostados por los pinares.
Vive tranquilo, Platero. Yo te enterraré al pie del pino grande y redondo del huerto de la Piña, que a ti tanto te gusta. Estarás al lado de la vida alegre y serena. Los niños jugarán y coserán las niñas en sus sillitas bajas a tu lado. Sabrás los versos que la soledad me traiga. Oirás cantar a las muchachas cuando lavan en el naranjal y el ruido de la noria será gozo y frescura de tu paz eterna. Y, todo el año, los jilgueros, los chamarices y los verdones te pondrán, en la salud perenne de la copa, un breve techo de música entre tu sueño tranquilo y el infinito cielo de azul constante de Moguer.
Mayo 3rd, 2008 at 8:15 am
LA YEGUA BLANCA
de “Platero y yo”, Juan Ramón Jiménez
Vengo triste, Platero…. Mira; pasando por la calle de las Flores, ya en la Portada, en el mismo sitio en el que el rayo mató a los dos niños gemelos, estaba muerta la yegua blanca del Sordo. Unas chiquillas casi desnudas la rodeaban silenciosas.
Purita, la costurera, que pasaba, me ha dicho que el Sordo llevó esta mañana la yegua al moridero, HARTO YA DE DARLE DE COMER. Ya sabes que la pobre era tan vieja como don Julián y tan torpe. No veía, no oía, y apenas podía andar….A eso del mediodía LA YEGUA ESTABA OTRA VEZ EN EL PORTAL DE SU AMO. ÉL, IRRITADO, COGIÓ UN RODIGÓN Y LA QUERÍA ECHAR A PALOS. NO SE IBA. ENTONCES LE PINCHÓ CON LA HOZ. ACUDIÓ LA GENTE, Y ENTRE MALDICIONES Y BROMAS, LA YEGUA SALIÓ, CALLE ARRIBA, COJEANDO, TROPEZÁNDOSE. LOS CHICOS LA SEGUÍAN CON PIEDRAS Y GRITOS…. AL FIN, CAYÓ AL SUELO Y ALLÍ LA REMATARON. Algún sentimiento compasivo revoló sobre ella.-¡ Dejadla morir en paz!- , como si tú o yo hubiésemos estado allí, Platero, pero fue como una mariposa en el centro de un vendaval.
Todavía, cuando la he visto, LAS PIEDRAS YACÍAN A SU LADO, FRÍA YA ELLA COMO ELLAS. Tenía un ojo abierto del todo que, ciego en su vida, ahora que estaba muerta parecía como si mirara. Su blancura era lo que iba quedando de luz en la calle oscura, sobre la que el cielo del anochecer, muy alto con el frío, se aborregaba todo de levísimas nubecillas de rosa…..