Los anticonceptivos no son utiles en la gata si ha copulado con el macho hace poco

En determinadas ocasiones, siempre bajo el control del veterinario, se pueden utilizar anticonceptivos en nuestras mascotas; pueden ser de presentación oral o inyectable. El anticonceptivo es a base de hormona progesterona y suprime la secreción de estrógenos para impedir la ovulación y si surgiese, la fecundación. También pueden servir para controlar la hemorragia vaginal. Las perras no sangran como cuando están en celo.

Si las mascotas copulan en el celo, previamente administrado el anticonceptivo, se evita la unión del óvulo y el esperma. Sin embargo, al no ser efectivo el anticonceptivo al 100%, se aconseja que en las últimas tres semanas del celo se vigile con más cuidado para evitar las copulaciones; se les puede poner una toalla sanitaria y su calzón para que el perro no las monte.

Para que la perra no tenga crías es más efectiva la ligadura de trompas que los anticonceptivos

Si no se desean crías, la ligadura de trompas es más efectiva y definitiva que la administración de los anticonceptivos; si las quiere, se llevará un control con su ciclo lunar, de seis meses para la perra o de dos o tres meses en la gata.

Los anticonceptivos tienen su peligro; no se aconseja su uso más allá de los dos años consecutivos. Se deberá realizar una pausa para eliminar los restos de las hormonas que quedan en el organismo. Los anticonceptivos pueden ocasionar tumores mamarios, cáncer en el útero, piómetra (pus en el útero) y atrofia de los órganos sexuales, si el animal no culminó su período de madurez.

Si se administran anticonceptivos durante el celo, hay que evitar que la hembra copule

También se puede producir una aplasia de médula espinal (baja producción de células de la médula ósea) por la mala automedicación o ingesta consecutiva.

No tiene efectividad en las perras o gatas si recientemente han copulado con el macho; sólo pueden producir un retardo de hasta un mes en el alumbramiento de las crías, causándole importantes daños.

La solución en gotas se usa en los machos para controlar desórdenes en las conductas, como hipersexualidad o agresividad.