Dom 30 Mar 2008
Por el sacrificio 0 en la perrera de Mérida
Publicado por admin.
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Cientos de perros abandonados se recogen de las calles de Mérida y terminan en la perrera municipal. Nadie los quiere. A los que les espera peor destino acaban siendo sacrificados.
La Presidenta de la Asociación Protectora de Animales de Mérida (APAME), Paqui Gallardo, demanda una reunión con los responsables de la Perrera Municipal de Mérida para llegar a un acuerdo y evitar el dramático final de estos animales.
«La perrera debería haber desaparecido ya hace muchos años. No puedes tener en pleno siglo XXI un lugar donde, cuando no se adopten los perros, éstos tengan un final fatal. Si quieren tener un encuentro conmigo, lo acepto, pero tenemos que ver qué ponen de su parte y que el cuidado de los animales sea su máxima prioridad», declara Gallardo.
Las barriadas periféricas y el polígono El Prado son los sitios donde más animales abandonados se encuentran. Los denominados “chuchos” dan pena y es más probable que alguien los adopte y los cuide.
Sin embargo los galgos no son queridos por nadie. Se les suelen encontrar vagando por algún camino con alguna extremidad rota o echados en cualquier cuneta de cualquier carretera. Nadie prácticamente los acoge.
Se calcula que unos 125 perros están vagando por la ciudad; son 150 los socios de la Asocación Protectora de animales de Mérida que contribuyen con una pequeña cuota semestral que apenas cubre gastos.
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Marzo 30th, 2008 at 7:26 pm
Sinceramente en pleno siglo de los grandes adelantos teologicos, los grandes inventops, los grandes avancxes en medicina, etc.
Da pena como se cambian los valores húmanos.
Avanzamos sólo en lo que nos proporciona bienastar sobre todo económico para muchos, pero no avanzamos en lo que nos proporcionaría algo mucho más grande y hondo, como es el AMOR, tanto hacia los de nuestra misma especie, como a nuestros hermanos de otras especies. Mundo mal llamado, Animal, y el mundo de la Naturaleza, que late parece, advirtiendonos del peligro, al que hacemos oidos sordos.
Llegará el día del cambio y quizás entonces sea demasiado tarde para nosotros los dueños del planeta y del mundo.
Me gustaría ver ese día.