Mauricio jugando con Terremoto

El voluntario de la Defensa Civil de Manizales (Colombia) Mauricio Soto necesitaba una ayuda para salvar vidas; debía de ser juguetón, amistoso, joven y ladrador, que se hiciera saber donde estaba en todo lugar y momento.

En el Coso Municipal de Manizales, sitio donde van los perros maltratados y abandonados lo encontró hace unos días. Por el momento le llama Terremoto. Es un labrador amarillo, callejero, de año y medio, con un ímpetu ideal para convertirse en un perro acreditado en el país para la búsqueda de sobrevivientes de tragedias; al menos así lo piensa Mauricio que lo está preparando para esta tarea.

Junto a dos voluntarios, Claudia Villa y Jaime Alberto Franco y sus dos perros (los amores de su vida les llaman) viajaran a primeros de abril para comenzar la exhaustiva preparación en la que el juego es fundamental.

Claudia tiene 25 años, lleva 8 años en la Defensa Civil y de adolescente fue Policía Comunitaria. Hoy es enfermera jefe de la Clínica Versalles. “Siempre me ha gustado la labor comunitaria. Para mí es gratificante evitar que se le complique la vida a las personas. Hace un par de años, luego de ver la labor que cumplen los perros de Carabineros, me interesé en tener uno para ponerlo al servicio de la Defensa Civil. Ahora tengo dos. El más joven es un labrador dorado”.

Voluntario defensa civil con su perro ayudante

Uno de sus perros hace poco tuvo una afección por porvovirus; la atención veterinaria para su recuperación le ha costado cerca de 650 mil pesos. “Se puede decir que trabajo para sostener a los perros”, confiesa Claudia.

Jaime Alberto Franco divide su tiempo entre su trabajo en una ambulancia, es técnico de atención prehospitalaria y el voluntariado en la Defensa Civil. Madona, su perra, famosa en la institución es una perra lobo que ayudo en octubre de 2007 a ubicar un cadáver en la tragedia del barrio Solferino.

Tiene 21 años de edad Jaime Alberto y lleva cuatro años entrenando a Madona. Su objetivo ahora es llevarla a Bogota para aprender el modelo de adiestramiento Arcón, método español de búsqueda y rescate con perros que se difunde por muchos países por su éxito.

El español Jaime Parejo, experto en conducta y aprendizaje de perros será el entrenador de estos perros de rescate en Bogotá; el método que se usa actualmente de aprendizaje es el método Kasar, de origen norteamericano, enfocado más en hallar cadáveres que personas vivas.

Entrenamiento perro de rescate

Mauricio Soto piensa que cualquier perro puede convertirse en ayudante de rescate; lo importante es la personalidad del animal que sea lo suficientemente firme, producto del buen trato de los amos.

Es cierto que hay razas que son agresivas, pero con un buen trabajo de adiestramiento hasta el más bravo puede jugar con los niños. Ellos no atacan así porque sí. Si la mascota ha recibido un mal trato el día menos pensado estalla y puede atacar al amo. Sí hay que tener cuidado es cuando llegan a viejos, pues pierden reflejos y por eso están a la defensiva”, explica Soto.

Con todos los perros, según Mauricio, hay que mantener cierta distancia al conocerlos. Olfatean la adrenalina de cada persona, rechazando el exceso de confianza o el exceso de temor.

Es por eso de la recomendación de Mauricio de acercarse poco a poco Es igual a como si un extraño nos saluda y abraza con mucha confianza en la calle, de inmediato lo rechazamos, precisamente por ser un extraño”.

Mauricio piensa que a los perros de rescate su entrenador les permite desarrollar su propia personalidad sin reprimirles; si hace bien algo le gratifica y si no simplemente le ignora.

Simulacro localización herido

Para preparar a un perro por el método arcón, algunas de las recomendaciones que hay que tener en cuenta son:

-Si son perros machos, evitar el contacto con hembras, sobre todo en periodos de celo. Si no se hace así imposibilita la atención del perro al menos durante 20 días.

-Al perro se le acariciará mientras se le dicen palabras en tono cariñoso y suave, el máximo número de veces posible.

-El perro debe ser socializado con las personas en diversos contextos.

-Al jugar con el perro se deberá de esperar que ladre 4 o 5 veces; se motiva el impulso de cobro y la fluidez del ladrido, importante en los perros de rescate. Un perro que no ladre no es el adecuado para esta labor.

-Para evitar la dependencia del guía, usar lo menos posible la orden de llamada.