Instantáneas de Knut pequeño y en la actualidad

Knut el osito polar que se hizo muy famoso en sus primeros meses de vida no ha parecido encajar bien el pase a segundo o tercer plano de esta popularidad general. No soporta esta pérdida y reacciona mal y se enfada cuando no es el centro de atención. Los propios cuidadores han optado por dejar de jugar con él por miedo a posibles ataques.

Knut actúa con rabia cuando no se ve el centro de toda la atención; es su obsesión y tiene adicción de su propia popularidad, según uno de los cuidadores del zoológico de Berlín. En el Centro intentan que Knut se vaya acostumbrando a recibir cada vez menos atención para que sus rabietas y reacciones negativas desaparezcan con el tiempo.

Knut pequeño jugando con un cuidador del zoo de Berlín

Tiene adicción al show, a la adulación de los humanos; es una postura nada saludable y clama cuando observa que un espectador no le presta toda su atención, llegando incluso a mostrar actitudes hostiles hacia los trabajadores del recinto cuando este invierno se tuvo que cerrar el zoológico por fuertes heladas.

Actualmente los cuidadores tienen prohibido el juego con el animal como se hacia antes, ya que se ha vuelto Knut imprevisible en sus reacciones y existe un claro riesgo de ataque.