Entrada de la Policia al Recinto de la perrera

Un depósito de perros, que funcionaba en Ensenada, Buenos Aires (Argentina) fue clausurado por los numerosos casos de maltrato y matanza que fueron denunciados por las asociaciones protectoras de animales de la región: Organización Proteccionista Integral de la Vida Animal de Argentina (OPIVAA), Asociación Protectora de Animales de La Plata (APA), Asociación Defensa de la Vida Animal (ADEVA) y Asociación Puro Perro Puro Gato (PPPGA), junto a proteccionistas particulares.

La clausura del depósito estuvo a cargo del personal del Ministerio de Asuntos Agrarios de Buenos Aires, con intervención del Juzgado de lo Correccional número 5 y la Policía de la provincia de Buenos Aires.

“Esto era un matadero de perros y no una protectora como se quería hacer creer a la gente”, expresó Elda Lenardon, encargada de la entidad PPPGA. “La gente se asociaba para dejar a los perros en ese lugar y pagaba una cuota alimentaria. Esa plata no se destinaba a las mascotas, que eran maltratadas y tampoco se les daba de comer”, manifestó la mujer que ayer estuvo presente durante el cierre del supuesto refugio.

El encargado del depósito Juan Carlos Auscarría fue detenido por fraude e infracción de la ley de protección de animales, aunque luego se le dejó en libertad.

De los perros que habia en el depósito se encargaron los miembros de las asociaciones protectoras denunciantes

Ya en agosto de 2007 hubo una primera intervención en el lugar, encontrándose con 64 perros en estado de abandono, desnutridos, maltratados, heridos, con infecciones, estando muchos moribundos.

En esta última intervención se encontraron 25 animales, que son, precisamente los que sobrevivieron a la intervención anterior. De estos perros se encargarán los miembros de las asociaciones protectoras denunciantes, a la espera de que sus dueños los reclamen o, en su caso, para que sean adoptados por la comunidad.