El 76% de los Premios Nobel de Medicina realizaron investigaciones con animales

Avances médicos para la humanidad como vacunas, anestesias, trasplantes o transfusiones se han logrado gracias en parte a las pruebas realizadas en animales. Desde la concesión al Dr. Behring en 1901 del Premio Nóbel de Medicina hasta la actualidad se calcula que 144 de los 189 premiados han experimentado en cobayas.

Son datos recogidos en la tesis de Enrique Sueiro, director de Comunicación del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra. Un ejemplo: el Dr. Banting descubrió la insulina tras investigaciones en páncreas del perro, lo que le supuso posteriormente el premio Nóbel.

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De la misma forma, en la tesis, se denuncian aberraciones contra los animales al amparo de la investigación científica, como investigadores que para inducir psicopatologías en jóvenes monos tenían un ensañamiento especial impropio de la condición humana.

Sin embargo, el marco ético legal actual, basado en la sensibilización social excluye y castiga la crueldad con animales de experimentación. Sueiro opina que un criterio equilibrado es la conocida como Regla de las 3R: Reducir al mínimo necesario el número de animales, reemplazarlos siempre que se pueda por métodos fiables de verificación y refinar el trato y las condiciones de los animales de laboratorio. Se estima que son 50 millones los animales utilizados para la investigación en todo el mundo y que en España rozan los 600.000.

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La tesis de Sueiro pormenoriza en el control legal para investigar como impera en el Reino Unido, el país con leyes más severas, tras las que, por ejemplo, se redujo casi en un 50% el número de animales empleados de los años 70 a la actualidad.

El desglose del uso de los diversos animales es: ratones y otros roedores (83%); peces, anfibios, reptiles y pájaros (14%), conejos y pequeños mamíferos (0’7%), ovejas, vacas, cerdos y otros grandes mamíferos (0,3%) y monos (0,1%).

La tesis subraya que los países con escaso control legal y menor transparencia informativa son susceptibles de mayores abusos contra los animales.