Ejemplar de gato exótico 

Los orígenes de este felino de cara redonda y ojos amables hay que buscarlos en la década de los 60 del siglo XX. El cruce entre gatos persas y americanos de pelo corto dio lugar a un gato musculoso, de miembros cortos y fuertes, con un pelo corto, denso, suave y mullido, similar a los peluches.

Su carácter es dócil y tranquilo, como el de sus antepasados persas, características a las que hay que sumar la sociabilidad y dulzura de los gatos de pelo corto. Sus ojos son grandes y redondeados, con un color que combina con los diferentes tipos de mantos que puede presentar. La espectacularidad de su apariencia física, unida a su afectuoso comportamiento, le han convertido en los últimos años en una de las razas predilectas de los amantes de los gatos.

El gato exótico, un auténtico peluche

El exótico es un gato casero por excelencia, apacible, cariñoso y hogareño, con el que además es imposible aburrirse. Es inteligente, despierto e inmensamente juguetón, por lo que suele despertar las simpatías incluso de los más reacios a convivir con un felino. Debido a que su pelaje es notablemente más corto que el del persa, no necesita grandes cuidados ni un cepillado diario.

En cuanto al color de su pelaje, están admitidas todas las tonalidades propias del persa y mayoritariamente también el tabby abisinio y el siamés. En los últimos años, han surgido nuevos colores, como el silver tabby y el colourpoint, muestra de que todavía es una raza joven y en pleno proceso de evolución.