El Refugio a través de su canal de youtube difunde su actividad de defensa animal en el año 2007; en este año se ha conseguido una importante avance en la protección animal ya que se consiguieron varias condenas por abandono, especialmente el caso de Nena, creando jurisprudencia al respecto, donde se compara el abandono de animales con el de menores.

Nena fue rescatada con un 70% de su cuerpo quemado; su caso fue tratado en una protesta en la Puerta del Sol y en el video se recogen las imágenes del animal torturado y su adopción.

También destacaron los casos de Guille y Mafalda, cuya dueña fue condenada por haberlos dejado abandonados más de dos meses en una vivienda madrileña. Estos perros están felizmente en casas de adopción.

Otro caso tratado es el del Alcalde de Herencia que salvó del sacrificio en el último momento a 80 perros aportando una solución al futuro a los perros abandonados de la localidad.

La adopción de Cisne, una perra que se hallaba ya sin musculatura en su cuello por haber permanecido toda su vida amarrada y posterior adopción es otro asunto tratado en este balance, así como el rescate de diez gatos de una vivienda llena de basura, que contó con la colaboración del Seprona.

Calcetines y Mica son dos gatos que fueron heridos gravemente en cuello, ojo y oreja por las perdigonadas de un maltratador que es acusado e imputado presuntamente de un delito de maltrato animal.

El horror de la perrera de Puerto Real en Cádiz, donde los animales que ingresaban morían por asfixia después de la inyección de un paralizante, imputando el Seprona a 4 personas de un delito de maltrato animal. El primer procedimiento penal contra maltrato animal se inicia así contra el dueño de la perrera, la Directora, el Veterinario titular y los trabajadores. Se cierra la perrera de forma cautelar por decisión judicial.

No se olvidan del caso de Volcán, el caso demasiado habitual del perro que se regala y al poco tiempo no se sabe que hacer con él y acaba en un aparcamiento atado con el cuello degollado. Volcán está felizmente adoptado y con una familia que le quiere.

Goofy fue un caso singular de maltrato animal, ya que este animalito de apenas un kg., de peso fue arrojado contra una pared, afectándole el traumatismo de graves lesiones, no recuperándose de la visión en un ojo.