Ejemplar de rata, la mascota de moda

Hasta ahora era habitual ver en las tiendas de animales hamsters, cobayas, conejos, pero las modas cambian. En los últimos meses, la demanda de ratas en Rusia ha aumentado considerablemente, siendo uno de los regalos estrella de las últimas fiestas navideñas.

Parece que la visión que hasta ahora teníamos de estos animales, como una especie sucia, agresiva y transmisora de enfermedades, ha comenzado a cambiar. Y es que aquellos que las conocen las describen como silenciosas, curiosas, activas y sobre todo inteligentes, su cualidad más destacada.

Durante el mes de diciembre, muchos fueron los ciudadanos rusos que solicitaron un ejemplar de rata en tiendas de todo el país, que batieron sus record de ventas y agotaron sus existencias. Los ejemplares, cuyo precio oscilaba entre los 60 rublos (1,5 euros) y los 1000 (28 euros), no limitan su pelaje al color gris por todos conocidos, sino que su variedad abarca desde el blanco al negro, pasando por tonalidades pardas o azuladas.

Ejemplar de rata albina

Como en el caso de otras mascotas, la raza del ejemplar adquirido –al igual que el color de su pelo- es el detonante para que su precio sea más o menos elevado. Así, las más apreciadas son las llamadas ratas esfinges, que carecen precisamente de pelo y han sido las más demandadas.

Es posible que el hecho de que el próximo 7 de febrero comience el año ruso de la rata haya influido en este boom, que ha alcanzado incluso al presidente de la Comisión Electoral Central de Rusia, Vladímir Chúrov, quien recibió un ejemplar como regalo, una hembra que ya se ha convertido en protagonista de numerosas noticias.

Miembros del área sanitaria oficial del país han señalado la importancia de estos animales para mantener el equilibrio biológico, lo que hace necesaria la convivencia de hombres y ratas. En la ciudad de Myshkin, situada a 250 kilómetros de Moscú, lo tienen claro y por eso cuentan con un museo dedicado a los roedores. Ahora, aprovechando el tirón del calendario chino, han lanzado una campaña para atraer a los turistas bajo el lema “Ratones de todo el mundo, uníos en Myshkin”.