Crittercam: operadores de cámara ocasionales.

Recientemente National Geographic ha celebrado el 20 aniversario de su Crittercam, cámara autónoma que se convirtió en herramienta de investigación a partir de la inestimable colaboración de unas criaturas, con plumas o pelo, que se mueven, introducen, llegan hasta sitios donde ningún ser humano puede.

En 1987, a lomos de una tortuga inició la Crittercam su andadura, artilugio pionero que ha llevado a la actualidad dispositivos similares pero más pequeños y con más capacidad, incluyendo instrumentos para recoger datos como velocidad, aceleración, temperatura del agua o la presión.

De los más de 3 kg., de peso y 200 metros de profundidad máxima se ha pasado a la cámara actual, de menos de 700 gramos, con posibilidad de descender hasta los 900 metros y un tamaño similar al de una linterna grande.

La idea surgió en un reportaje de investigación de tiburones, al observar que una rémora se había adherido a su cuerpo. Desde entonces tiburones, leones marinos, focas, pingüinos, ballenas o animales terrestres, en los últimos tiempos, han llevado estas cámaras sobre sus cuerpos.

Se ha conseguido desarrollar pegamentos, arneses, ventosas ú otros métodos para el seguimiento de la investigación sin que dañe en ningún caso al animal y que pueda ser soltado para recuperarlo. La cámara se sigue por satélite o radio para poder recuperarla sin problemas y recuperar las imágenes grabadas.

La última novedad es una cámara de pájaros con la que se ha investigado cómo los cuervos usan pequeños palos para poder extraer alimentos.

Fuente: el pais.com