Los buhos han sido víctimas de los envenenamientos indiscriminados en la Región de Murcia

La Consejería de Desarrollo Sostenible de la Comunidad Murciana calcula que más de 300 animales mueren cada año por el uso indiscriminado, ilegal y peligroso, de venenos por parte de cazadores o agricultores; entre estos animales se encuentran ejemplares de especies en peligro de extinción.

Entre estos animales se encuentran los zorros, águilas perdiceras o buhos, milanos, patos, tejones, perros y otros animales domésticos, jabalíes o palomas.

La Dirección General del Medio Natural ha puesto en marcha una campaña informativa para concienciar sobre el peligro de la práctica de este uso de los venenos para el hábitat natural, los animales del entorno y las mismas personas que realizan esta práctica.

Hasta 32 denuncias de casos de envenenamiento se realizaron ante la Fiscalía. Las penas previstas por el Código Penal van de cuatro meses a dos años de prisión y de multas de 300 a 3.000 euros, según la normativa autonómica, aunque, por la dificultad de probar estos casos, la mayoría de las ocasiones los envenenadores salen impunes.

Fuente: actualidad.terra.es