El objetivo por el que luchan muchas asociaciones y activistas, lograr que en las perreras municipales no se sacrifiquen animales, es posible y debería aplicarse en todos los municipios. Para muestra, un botón. El alcalde de la localidad alicantina de Pilar de la Horadada, junto a la Concejal de Medio Ambiente y al Jefe de los Servicios medioambientales del ayuntamiento, dieron a conocer en rueda de prensa los términos del convenio firmado con la empresa Anguimar, que evitará que se sacrifiquen animales abandonados una vez cumplido el plazo fijado por ley, que es de 10 días.

La nueva empresa –que posee una residencia canina en una población murciana-  gestionará desde ya la recogida, transporte y mantenimiento de los perros abandonados hasta que sean adoptados o el ayuntamiento cuente con su propia residencia canina municipal. Será el propio ayuntamiento quien corra con los gastos de mantenimiento y recogida, mientras que la Asociación Protectora de Animales de la localidad colaborará en la promoción de las adopciones, ya que los veinte animales que hasta el momento custodiaban en sus instalaciones serán trasladados también al nuevo centro de acogida.

Por otro lado, desde el consistorio se ha iniciado la búsqueda de una superficie mínima de 5.000 m² en el municipio, para la construcción de un albergue donde los animales tengan unas condiciones de vida dignas y espacio suficiente para su esparcimiento. A su vez, se pretende llevar a cabo acciones de esterilización y concienciación entre la población.